EPITAF
Nu ai ştiut de fatumul neiertător al vieţii,despre drumul dantesc ce va trece prin tine,ajuns la anii divini ai maturităţii,revelându-se astăzi sau poate că mâine.
Încercarea de a fi mai presus de toateși dorinţa de a recupera.Un cor de suflete îndoliates-au adunat în preajma ta.
Chipurile anilor apar în parte(sau poate că e doar o himeră…).La ce bun râvnita maturitate într-o lume efemeră?
EPITAFIO
Nada sabías sobre tu mal destino, el camino dantesco que pasaría por ti,llegando a los años con nombre divino, revelándose ahora y aquí.
Tu intento agudo de sobreviviry las ganas de ser valiente,todo se ha concentrado en ti,en el dolor de tus parientes.
Volvieron los rostros de la niñez(o es solo una quimera…)¿Por qué llegaremos a la madurez en un mundo efímero?
EPITAFI
No saberes del fat implacable de la vida,
del camí dantesc que passaria per tu,arribat als anys divins de la maduresa,revelant-se avui o potser demà.
L’esforç de ser-hi per damunt de tot i la voluntat de guarir.Un cor d’ànimes afligideses reuní al teu voltant.
Els rostros dels anys apareixen a part (o tal volta només siga quimera…)Per a què la cobejada maduresa en un món efímer? *Querido Andrei: La pérdida de un ser querido, en tu caso un hermano, ha de ser muy dolorosa. En mi caso, por ley de vida, yo no sentiré ese dolor, pues soy el mayor de los tres hermanos y seré el primero en marchar. Un epitafio el tuyo, que se hace una pregunta que no responderé a ciencia cierta, no tengo respuesta categorial, pero creo que vale la pena vivir la plena madurez aunque la vida sea efímera. De lo contrario sería un absurdo nuestra existencia. Pero dejaré de lado la teleología y te acerco la traducción en catalán. Aunque mi deseo de ajustarme a tu texto me impide jugar a las rimas, como tú has hecho en tu traducción al castellano.
Un abrazo.
Pere