(pentru Ana Muela Sopeña)
Acolo unde morţii respiră
prin porii pământului mut
cresc lumânări de argilă,
stinse cândva, de demult.
Unde a fost o livadă
şi fire de viţă-de-vie
vin viii ca să-i revadă
pe cei dispăruţi în sicrie.
Aprind lumânările toate,
apoi rând pe rând se prefac
în firavă viţă-de-vie
sau corp protector, de copac.
Allá
(a Ana Muela Sopeña)
Allá donde todos los muertos
respiran por poros terrestres
crecen las velas de arcilla
que ya están apagadas.
Donde había una huerta
y además muchas viñas
vienen ahora los vivos
para ver a los muertos.
Encieden todas las velas,
luego uno a uno se transforman
en viña recrudescente
o en árbol frutal, protector.
*Querido Andrei: Te devuelvo tu poema traducido en catalán. Un poema en donde evidencias el ciclo de la vida y la muerte, tema recurrente en tu poesía. Ciclo que, por un lado, asocias al cultivo y recolección de la vid y, por otro, al rito del fuego, a través de las velas encendidas o apagadas, motivo éste que se inserta en una larga tradición universal.
AllàPer a l’Ana Muela Sopeña
Allà on els morts respiren
pels porus de la terra muda
creixen espelmes d’argila,
extintes ja fa molt de temps.
On hi hagué un hort
i fileres de ceps de vinya
venen els vius a retrobar-se
amb els desapareguts en taüts.
Encenen totes les espelmes,
després un darrere l’altre es tornen fràgil vinya
o cos protector, d’arbre.